Escucha siempre lo que has grabado; no querrás darte cuenta de que hay problemas al finalizar la mezcla y tener que volver a grabar. No sólo grabar más lleva más tiempo, sino que el sonido también será ligeramente diferente; es imposible igualar la configuración, la presión atmosférica y la humedad del día de la grabación original. Por tanto, escúchalo todo al final de la sesión de grabación. A veces la gente está cansada, ¡pero es un esfuerzo que siempre merece la pena!